Por mi gran culpa (por Arantxa)

No soy una cinéfila. Ni lo pretendo. Es un aviso para los que adoréis el cine en V.O y no os perdáis ni un estreno de los que la crítica recomienda (no las masas, los críticos). Pero lo cierto es que escribo este post tras haber visto una película que me ha conmovido profundamente. “Siete Almas” (Seven Pounds, en inglés, lo que podría traducirse como Siete Pesos).

La he visto en el salón, debajo de la mantita, en casa. Y aquí en España la estrenaron hace un año. No soy una gran amante del cine, ya os ha debido de quedar claro.

Si escribo este post es porque la película me ha dejado inquieta. Es una dolorosa reflexión sobre el sentimiento de culpa y la necesidad de expiarlo. Y sobre el precio de esa expiación.

Ben, el protagonista, un correcto Will Smith (hay vida más allá del Príncipe de Bel Air) está profundamente deprimido. Por su culpa, por su gran culpa, que reza una oración católica. Me ha descolocado su tortuoso camino para lavar su error: el precio que paga es tan elevado…, el más alto posible. Ben yerra si cree que redime el mal causado con todo ese sacrificio. Cometió un error grave, y por eso se siente obligado a enmendarlo. Sesgó siete vidas, por una terrible imprudencia, y está convencido de que debe dar vida a otras siete personas.

Sin ponernos en situaciones tan extremas, creo que si cada uno de nosotros debiéramos redimir todo el daño que hacemos no podríamos caminar. O al menos no sin muletas. Me considero una buena persona y ayer mismo me mostré terriblemente insolente con la telefonista del servicio de asistencia técnica de la caldera. Llevamos dos días con la calefacción a medio gas, en lo más crudo de este frío enero. Menos mal que los radiadores eléctricos se están portando. “Oiga, mi hija mayor tiene amigdalitis porque ha cogido frío”, le he chillado.

En cuanto he colgado he sabido que le había hablado como una perfecta estúpida y no me he sentido orgullosa. Más bien culpable. Pero aunque hubiera vuelto a marcar el número es probable que me hubiera atendido otra operadora. Así que lo he dejado correr (¿mal hecho?).

Simplemente, de lo que se trata es de ir por la vida cada día tratando de ser mejor persona, y eso es tan fácil (o no) como no pisar al de al lado. Pero sin que se nos vaya la vida en ello (bueno, os he desvelado el desenlace, pero ya se lo puede imaginar cualquiera tras la primera escena de la peli). Por otro lado, es obvio que muchas veces ni caes en la cuenta de que has herido a alguien. Si así fuese, el sentimiento de la culpa no te dejaría vivir.

Evidentemente la probabilidad de que provoques un accidente de tráfico como le ocurre al protagonista es baja, pero a lo largo de toda tu vida habrás hecho mucho daño y la culpa te habrá atenazado en decenas y decenas de ocasiones. Empezando por un compañero de clase, ese otro del trabajo. En casa, a tus hermanos, a tus padres, incluso a veces a tus hijos, aunque esto suene terrible. Sin quererlo, y en ocasiones a propósito. Por despecho, por rabia, por tener un mal día, por impotencia. Porque te duele todo y no puedes ni aguantarte a ti misma.

Sentirse culpable demuestra que tienes conciencia. Sí, esa vocecita dentro de tu cabeza que te dice cuando nos has sido buena chica, y que es una magnífica aliada en muchas situaciones cotidianas. Pero otra cosa es castigarse por ello. Y flagelarse por los errores cometidos es una empresa inútil, estéril y absurda. De todas formas, hago propósito de enmienda. A la próxima operadora la trataré con sumo cuidado, lo prometo.


13 respuestas a “Por mi gran culpa (por Arantxa)

  1. Pues para mi el sentimiento de culpa es lo más destructivo que existe.

    Angelito, sin la culpa no creo que fuésemos peroes personas, creo que la calidad de una persona se mide por el respeto que sea capaz de sentir y con el que actue para con los demás, no por la culpa que sienta tras algo que ha hecho.
    La culpa es un mecanismo de chantaje social muy poderoso, inculcado desde niños, es un mecanismo de control a menudo del afecto.
    Creo que con ser decentes y respetuosos debería ser suficiente.

    A veces no se puede evitar hacer daño a los demás.
    Creo que culpables sólo somos de lo que hacemos deliberadamente sabiendo que es malo para los demás o para nosotros.
    El resto es inabarcable.

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  2. Isa, me has pisado lo que iba a poner… pues eso, que de poco sirve el sentimiento de culpa si solo lo utilizamos para reconcomernos y sentirnos mal… hay que aceptar que hemos hecho daño, pedir perdón si es posible, aceptar las consecuencias y aprender de ello…

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  3. Yo la vi de estreno en el cine y no me disgustó. Sí que es cierto que la película encamina en exceso a la lágrima fácil y que el guión en sí es un tanto exagerado pero, te digo por experiencia propia, tampoco es una idea muy original.

    Tal vez gane en V.O., no sé, el caso es que, a pesar de ser seguidor del señor Smith (no el de Matrix, si no el que protagoniza esta peli), es un film que no creo que repita a ver…

    Respecto a si actuáramos así en la vida real, buf, me parece que nadie con un sentimiento de culpa tan grande podría vivir en este mundo, ¿recuerdas que haya pasado una sola semana en tu vida que no hayas hecho molestar a alguien? imposible…

    ¡Un saludo!

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  4. Yo no creo que el sentimiento de culpa sea tan malo, es algo que tenemos cuando sabemos que hemos hecho mal. Sin ese sentimiento seriamos horribles. Imaginad por un momento no conocer la culpabilidad , que o eres muy bueno y no tienes necesidad de conocer la culpa (dificilisimo) o bien eres un monstruo incapaz de reconocer lo que haces mal.

    La culpa es necesaria pero más necesario es evidentemente hacer bien las codas, ser buena persona para que te pasen buenas cosas.

    La pelicula me encantó, y la carabela portuguesa o avispa del mar, ahora no recuerdo cual es de los dos bichos, me fascinó, esa si que no tiene sentimiento de culpa.

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  5. Bueno el comentario de inverosímil, me ha gustado mucho: ” si haces cosas buenas te pasan cosas buenas. Y siempre hay tiempo de arreglar las malas”. Lo cual me recuerda al artículo de Isa del optimismo y la suerte.
    Efectivamente la culpabilidad es un sentimiento que no nos lleva a ninguna parte y que incluso puede sacar lo peor de nosotros. Es inevitable sentirlo, pero sí es cierto que hay que desterrarlo. Intentar mejorar como persona, e intentar mejorar nuestras acciones creo que es en lo que se debe trabajar, la culpa a un lado.

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  6. Estoy de acuerdo con Ciudadana Coja y con Inverosímil. No me gusta la culpa. Es un sentimiento corrosivo, desasosegante y un poquito insano. Para mí lo importante es ser consciente de lo que has hecho y si has hecho algo mal asumir las responsabilidades, ser consecuente y tratar de rectificar.

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  7. Mela, el blog es fruto de las aportaciones de cuatro im-perfectas (Ana, Chelo, Isa y yo misma), de algún im-perfecto que nos acompaña en esta aventura, y sobre todo es de vosotros, los lectores.

    Bienvenida al mundo de im-perfectas.

    Un beso

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  8. Me atrajo el nombre del blog porque es así … no he visto la película, me contó el argumento mi papi y la verdad es que cada día estoy menos hecha para sufrir, prefiero los finales felices, qué le voy a hacer!

    Ser mejor persona es mi lema y mi primer propósito cada año, hay que luchar mucho pero voy teniendo mi calita, grano a grano … Ana, si te sirve de algo, este año tengo otra frase a poner en práctica, viniendo de un ángel no puede ser malo … SI QUIERES QUE TE RESPETEN, RESPETATE A TI MISMA, no se hace ningún daño dejando tu postura clara de cuando en cuando! Me gusta tu blog y te seguiré! Muacc

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  9. Pues ayer mismo se terminó de bajar esa peli en mi mula. Y es de los dramones que me dan una pereza… Aunque ahora sé que la acabaré viendo.

    De todos modos, la historia me parece la misma que la de “Me llamo Earl” y seguro que esta serie es muuuucho más divertida que la peli. Earl llama a la culpa karma. Un día le toca la lotería y luego le atropella un coche. Decide que el karma le está castigando y hace una lista con todas las malas acciones que ha hecho a lo largo de su vida de gamberro y chorizo de medio pelo para compensar a toda esa gente.

    Es una visión más positiva: si haces cosas buenas te pasan cosas buenas. Y siempre hay tiempo de arreglar las malas.

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  10. Ví la película y me gustó, más por la historia que por el resto…
    Sin embargo decirte algo sobre el sentimiento de culpa, creo que en la mayoría de las ocasiones es más un piloto que se enciende fruto de una gran inseguridad personal, no siempre se ajusta a la realidad.
    Creo que el sentimiento de culpa es uno de los más destructivos de la persona, sinceramente. Y aunque nos prevenga de hacer cosas que luego nos hagan sentir culpables, sentirlo es producto de algo que sentimos como fracaso.
    😦

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  11. También hay veces en las que causamos daño sin enterarnos(palabras mal interpretadas, por ejemplo) en este caso no podemos hacer mucho…pero si somos nosotros los que estamos al otro lado y algo nos ha molestado de alguien soy partidaria de hablarlo, lo más probable es que nos equivoquemos.

    Besinos.

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