¿Pero cuándo van a inventar esto? (Por Ana)

LLevo un rato intentando organizarme para la semana que viene. No es que tenga nada especial, noooo, es que creo que necesito días de 48 horas porque es que no llego a la mitad de cosas que tengo que hacer… A ver, mi “gran drama” es saber cuándo voy a recoger unas botas que tengo en el zapatero (y que, por supuesto, ha llevado mi chico porque yo no llegaba en ningún momento de la semana pasada en la que me salté la agenda prevista unas tres o cuatro veces como mínimo)… Miro el calendario y el lunes es imposible porque empiezo a las nueve en el otorrino, corriendo me voy al trabajo al que ya llego tarde porque me lleva una hora llegar del centro a Pozuelo en transporte público. En mi tiempo de comer tengo que volver al centro a hacer unos recados (lo que supone que seguramente no coma). A las cuatro vuelta al trabajo hasta las siete, y otra hora para volver, es decir, las ocho (mercado cerrado) aunque no hubiera podido ir de todas formas porque quiero acudir a mi clase de yoga (dos clases que me salté la semana pasada por imprevistos en el curro que me retuvieron hasta las nueve en grabaciones y situaciones varias). Y que conste que a yoga me he apuntado para relajarme un poco y liberarme del estrés (ja,ja,ja… pero si aparezco todos los días con la lengua fuera y nerviosa porque no llego). De yoga salgo a las diez, llego a casa como a y media, preparo la cena, hago alguna cosilla de la casa y me relajo un poco, os podéis hacer idea de a qué hora me voy a la cama.

Hemos descartado el lunes, pero es que el martes tengo una grabación que no sé a qué hora va a acabar, así que mejor ni hacer planes. Y todo esto sin ir a una cita que tenía concertada con el médico hace dos semanas porque a mis jefas se les ha ocurrido a última hora que casi mejor cambiar la grabación a este día, mira tú…

El miércoles vuelvo a un “horario normal”, es decir, oficina hasta las siete, llegada a Madrid a las ocho y ya comprometida con unos amigos a los que ya he dado plantón tres veces en un mes… Aunque me estoy dando cuenta que no voy a yoga, así que tendré que dejarlo para el jueves…

Y estoy esperando que me llame el electricista y el de la caldera, que todo se estropea a la vez, coñe… y ellos sólo trabajan en horario laboral (que es lo que hay que hacer, por supuesto), así que tendré que pedir permiso en el trabajo y volver a ver malas caras si es que me dejan escaquearme un par de horas…

Y… y… y voy a parar porque ya estoy cansada solo de pensarlo… y lo malo es que esto es así todooossss los días… y algunos incluso peor… Y lo que más me cansa y más me retrasa es coger medios de transporte públicos. El tren que se retrasa (el dichoso mensajito “renfe informa que debido a una avería los trenes circulan con un retraso de entre diez y quince minutos”) prácticamente todos los días. El metro que va a tope y que se para en medio de los túneles, los trasbordos, el atasco que te comes en autobús… yo no conduzco, pero supongo que ir en coche tampoco será mucho mejor…

Así que mis botas tendrán que esperar un momento propicio para volver a mis brazos… bueno, mejor a mis pies… así que me puesto a pensar y a fantasear… ¿qué podría ayudarme en estos momentos teniendo en cuenta que no puedo cambiar por ahora mi trabajo y la mierda de horarios que tenemos, ni la ubicación de mi casa para estar más cerca del mismo, ni los horarios de yoga ni las citas con médicos, electricistas, etc.? ¿qué podría ser, qué, qué…? ¡Pues claro!: LA TELETRANSPORTACIÓN…


El invento ideal para estas situaciones que debe estar todavía en la mente de algún genio y con la que llevan soñando generaciones de personas. Un aparato en el que puedas meterte, decir en voz alta el destino al que quieres dirigirte y aparecer allí en dos segundos. Supongo que tendría sus consecuencias malas como el cierre de todas las agencias de viaje y la desaparición de los medios de transportes, pero bueno, seguro que también daría trabajo a un montón de personas el montar el operativo para poder realizar la teletransportación con seguridad. Y tal vez habría que legislar el tema de alguna manera para que no existan atascos en el ciberespacio ni colapsos en playas y lugares idílicos… Pero eso es un segundo paso, ahora mismo, por favor, que alguién invente una manera de desplazarse y llegar a los sitios a toda mecha. La cantidad de viajes que tengo mañana lunes (casa-otorrino-Pozuelo-centro-Pozuelo-yoga-casa) serían cosa de coser y cantar y no la agonía de pensar que vas a llegar tarde a todas partes…

¿No pensáis que este invento sería ideal? ¿Se os ocurre otro invento que nos facilitará bastante la vida diaria?


15 respuestas a “¿Pero cuándo van a inventar esto? (Por Ana)

  1. Desde la puerta de mi casa hasta que me siento frente al ordenador se me van 55 minutos. Y a la vuelta otros tantos. Que feliz me haría teletransportarme y ahorrarme ese trayecto. Eso o que me toque la primitiva, porque Chamberí no parece un mal barrio para vivir…

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  2. Empiezo por el final:

    Ciudadana Coja: Sí, me parece mucho más viable que se invente la teletransportación a que los gobiernos hagan algo por el tema de la conciliación, y mucho menos que las empresas piensen en la optimización del trabajo o la satisfación de los trabajadores (Creo que su pregunta al exponerles estos temas sería “¿satisfación, optimización, pero qué significa eso? a mi hablame en cristiano”). Lo de más inversión en transportes en el caso de Madrid me parece imposible, tenemos un metro que es una maravilla y una red de trenes genial, el problema es que somos muchos y hay mucha distancia entre los sitios… así que sí, que pienso que es mucho más fácil inventar algo que nos facilite la vida…

    Como habéis comentado varios, yo no tengo niños, pero en más de una ocasión en otros post he manifestado que los papás y mamás de hoy en día me parecéis superheroes, porque madre mía, lo que tiene que ser cuidar de un pequeño o varios con las facilidades que tenemos con trabajo y demás… así que mi admiración por todos vosotros…

    Silvia, no está mal pensado lo del baño “portatil”, otro gran invento…

    Leia, lo que sea, pero que nos facilite la vida, please… gracias por los ánimos…

    Mónica, cualquier día me tienes allí, aunque en el fondo me encanta vivir en una gran ciudad, contradictoria que es una…

    Isa, ese sería mi segundo invento ideal, poder recoger la casa a golpe de nariz… ¿pero qué coño están haciendo los inventores que no piensan en estas cosas?

    Mamá contra corriente, Marisol, Soñadora, Tc, Lulu, Muñequito Japonés… a todos gracias por comentar y por los ánimos…

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  3. Osea Ana, que en resumidas cuentas te parece más viable el tema de la teletransportación a que los políticos nos dirijan como deben y se luche por la conciliación familiar y laboral (al margen de si hay cachorros o no de por medio), al establecimiento de jornadas que favorezcan la optimización del trabajo por el otro y la satisfación de los trabajadores por el otro, a que se invierta más en transporte y reorganización de las urbes… pues yo por pedir, pediría que se inventase una forma de organización mundial más justa y por supuesto diferente a la de estos nuestros países capitalistas… aunque claro, quizá tengas razón y es más probable que antes se invente la teletransportación 🙂

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  4. la teletransportación mola, aunque hay veces me merece la pena intentar relajarse y disfrutar del trayecto…

    A mí hay una cosa que me dejó marcada de pequeña, viendo aquella mítica serie de Elizabeth Montgomery, Embrujada: me encantaría que todo se ordenase con un leve aleteo de mi nariz (iba a poner naricilla, pero voy a ahorrarme el sarcasmo 😉

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  5. Yo vivo en Lugo, y es una ciudad muy pequeñita, y claro, en 20 minutos llego al extremo más lejano, en mi propio coche, y encima, encuentras donde aparcar. Es más, casi siempre voy a todas partes andando!!!!Y a mi, cuando voy a Madrid, me flipa el metro, y lo puntuales que son los trenes…Asique ya sabes, mejor que la teletransportación, es mudarte a mi ciudad(jijijiji). Un beso

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  6. Lo de los trasportes públicos (y más en las graaandes ciudades) es un graan invento, pero no la panacéa.

    Aún asi, y con lo que me va a mi lo friki (teletrasporte, hipervelocidad…) no me veo metiendome en un tubo y desintegrandóme… Mejor por la red de polvos FLU (guiño a Harry Potter y mundo mago en general)aunque haya que volver a limpiar la chimenea…

    Besos y no te agobies demasiado…

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  7. Te entiendo perfectamente..! la vida en la gran ciudad a veces es una locura !! así que lo del tele-transporte me apunto. No nos llegará a nosotras pero no me extrañaría que llegase a nuestros nietos… en fin propongo otro invento. un “algo” ( todavía no tengo pensado qué), que le dieras a un botón y pudieras descargar tu vejiga. Eso si, algo incoloro, inodoro y superlimpio y que no tuvieras que transportar, claro está. Eso de tener que buscar un baño (que muchas veces esta asqueroso) en el momento menos previsto (no lo llevo nada bien.!

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