La Moda del Amigo Invisible (por Isa)

Dentro de las cosas que una empieza a tener asiociadas a la navidad está la costumbre cada vez más extendida del “amigo invisible”; un juego que empezó a practicarse entre compañeros del instituto hace ya muuuuucho tiempo y que ya lo controlan hasta las abuelas…
Supongo que todos conocéis más o menos la mecánica del “amigo invisible”: un grupo de amigos, compañeros o familiares se reúnen, escriben su nombre en un papelito, juntan y mezclan los papelitos y luego cada uno retira uno de los papelitos en el que vendrá escrito el nombre de “su amigo invisible”, al que tendrá que hacer un regalo. A raíz de esto, que es más o menos lo básico, las normas y las complejidades varían bastante… de hecho, conozco gente que compra su regalo sin conocer al destinatario, porque el sorteo lo hacen a posteriori… ¡¡Gente rara que hay por ahí!! jejejeje
Cuando yo empecé a jugar al amigo invisible, la dinámica que seguía con mis amigos de entonces estaba destinada a durar todas las vacaciones de navidad lectivas; es decir, aproximadamente del 20 de diciembre al 6 de enero, que era cuando hacíamos la reunión en la que darnos los regalos y desvelar el enigma. En el transcurso de esas dos semanas de asueto, teníamos que dejar pistas o señales a nuestro amigo invisible en el buzón de su casa, en su bolso, a través de algún compinche externo al juego. Esos mensajes u objetos estaban destinados a dar detalles sobre nuestra persona o sobre la relación con nuestro amigo invisible… Al final, no dejaba de ser una adivinanza.
Ahora, juego con mi familia y la complejidad se ha diluido casi por completo. Normalmente nos reunimos el día del cumpleaños de mi hermana pequeña, el 5 de diciembre, hacemos el sorteo y la noche del 24, un Papá Noel “invisible” nos deja los regalos y pasamos la siguente hora tratando de descifrar quién ha sido nuestro benefactor anónimo. Tiene su gracia, aunque echo de menos el juego original.
El “amigo invisible” tiene sus detractores entre los defensores de la Navidad más tradicional, pero a la mayoría del personal le convence un sistema que ahorra tiempo y dinero a todos (y más ‘con la que está cayendo’ -la frase del año-). Antes, comprar regalos en tiempo récord a toda la familia era un infierno, desorientada completamente sobre los gustos o necesidades de una decena de adultos que tienen prácticamente de todo, junto a ordas de consumidores navideños… ¡Con el juego de moda todo son ventajas!
El procedimiento se ha estandarizado tanto, que ya no hace falta ni reunirse para hacer el sorteo… Hay webs que ofrecen gratuitamente un servicio de reparto de amigos invisibles on line de forma rápida, efectiva y fiable, como http://www.amigoinvisibleonline.com/. La mayor parte de los jugadores establece un límite de gasto para que los regalos sean equitativos y que no haya nadie que regale un Rolex y reciba a cambio un boli de los de cuatro colores, con la excusa de que se lleva lo vintage… y proliferan los artículos con sugerencias de donde adquirir estos regalos de bajo  presupuesto, como éste de El País: “Aquí compra el amigo invisible“.
Pues lo dicho, ¡Feliz amigo invisible! si jugáis, claro…

10 respuestas a “La Moda del Amigo Invisible (por Isa)

  1. ¿Y a mí que nunca me ha gustado? Lo he hecho poco, la verdad, y las veces que lo he hecho no he quedado satisfecha con mis regalos. En mi familia es imposible de plantear porque la noche de Reyes para nosotros es la más especial del año y nos encanta eso de que la casa esté llena de paquetes, aunque sean cosas de poco valor.

    Me gusta

  2. Hace años que no juego al amigo invisible y lo cierto es que no lo echo de menos. La verdad es que práctico y económico resulta, pero cuando lo haces en el lugar de trabajo y la persona que te toca no te dice ni fu ni fa, es un engorro. Esa última vez la persona que tuvo que regalarme a mi apenas me conocía. Recurrió a los clásicos bombones. Es más divertido hacerlo con amigos, claro, y en familia nunca no he probado, pero este año ya se nos hace tarde.

    Me gusta

  3. Si es de la manera que describes, a mi me gusta. Si es de empresa, es decir, con esas normas de no gastar más de… y todos acabamos en el Chino del barrio, me parece una perdida de tiempo y dinero… a nadie le gusta el regalo que le toca!

    Me gusta

  4. Pues tienes toda la razón, Marta… Centrándote en una única persona puedes esforzarte más en dar con el regalo adecuado; una excelente forma de demostrar lo que sientes por esa persona.

    Pues no sabes lo que mola, Manu! A mí siempre ne ha gustado el ritual del regalo… me encanta que me regalen cosas, pero casi disfruto más regalando yo 🙂

    Chelo, pruebalo con la familia… ¡¡es un descanso!!

    Me gusta

  5. El amigo invisible está muy bien, es práctico a la par que más económico que la opción de regalar todos a todos.
    He jugado a todo tipo de amigos invisibles, incluso virtuales 100% y otros con reglas inventadas para la ocasión… pero nunca con la familia… será cuestión de plantearlo, porque yo cada año sufro más con esto de comprar los regalos para todo el mundo, no me da la vida…

    Me gusta

  6. Solo he jugado al amigo invisible ahora, en el trabajo, pero no me hubiera importado haberlo hecho al estilo de tus primeros amigos invisibles… Dos semanas de incertidumbre, qué chulo!! Como la ilusión de los Reyes Magos, todas las navidades expectante por saber que te habían traído.

    Supongo que me hago mayo y esas cosas ya no me hacen ilusión. Es más, la Navidad me aburre. Eso sí, me encantan que me regalen cosas, con o sin amigo invisible… 😉

    Me gusta

  7. Desde hace varios años, en mi familia celebramos el “amigo invisible” y ya se ha convertido en toda una tradición. Como bien apuntas, su complejidad o “magia” (para el que crea en ella) se ha diluido por completo. ¿Es posible llegar al día 24 sin que nadie sepa quién es el invisible de alguno de los componentes de tu familia? En la mía, no. Aún así, nos da unos ratitos muy buenos. En mi caso, me gusta regalar algo que sepa que quiere la persona pero siempre ha de caer el detalle sentimental. No es que ese día quieras más a tu tío, prima o hermana pero es una buena excusa para recordarle que le quieres ¿no?. Reconozco que desde hace varios años, por la falta de seres queridos o por la ausencia de fe, las navidades son unas fiestas más pero he de admitir que siempre quiero que lleguen. Después de mi exxxxxxxxxxxxxtenso párrafo sólo me queda desearte y desearos Feliz Navidad 😉

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s